Escritos de: Leocadio Ernesto Peña Viloria. Page_10

Leocadio Ernesto Peña ViloriaMuy agradecido, por darme la oportunidad de compartir mis escritos. Bueno como ya saben mi nombre es: Leocadio Ernesto Peña Viloria. Con estudios en la Universidad de los Andes, y el Tecnológico de Valera. No culminados, actualmente soy comerciante de Turismo. Tengo un negocio de Artesanía en Valera- Isnotu, donde se encuentra José Gregorio Hernández. Vivo en este Pueblo de tranquilidad y paz.

Me gusta Escribir: Poesía, Cuentos, Revelaciones, Sueños y sobre todo mis escritos del espíritu de Dios. Me gusta, mucho escribir, y leer libros de auto ayuda. Así como libros de los misterios de la vida y Dios, la buena música de los 80, y toda aquella música con letra y mensajes del alma [...]
Leer completo




Esta página incluye las siguientes letras del autor:

pencilplus32.png Escritos compartidos por el autor. Índice de letras publicadas en esta página. Leocadio Ernesto Peña Viloria.

Todas las obras de esta colección son propiedad de sus respectivos autores o titulares de los derechos.
Obra escrita de Leocadio Ernesto Peña Viloria. Edición autorizada.

Fantasía de amor

Llevando mi mente y corazón al pasado de ilusiones y aventuras de un romántico vehemente. Por los ocales hermosos, que a su vida tocaron, su vista y corazón.

Recordando la flor que lleno de ilusiones y sueños mi alma. Aquella hermosa chica, de ojos negros y cara angelical. Que con su mirada y sonrisa ataron a un romántico.

Sigo fantaseando, aquel hermoso sentimiento que embriagó mi espíritu como nunca había soñado, me llevo a lo más profundo del amor y la verdad.

Que hermoso universo me mostro aquel ángel encantador de amor. ¡Sí! Que bellos momentos llenaron mi vida de sentimientos profundos del vivir viendo en la conformidad del cariño puro que respiraba mi cuerpo y mi espíritu.

Como quitar aquellos besos, de la vida y el pasado de un amor perdido. Como olvidar los sueños de un pasado de bohemio.

¿Acaso el amar siega una vida?
O son destellos que estallan; y van pasando, que un poeta no olvida. ¡Si no! guarda en su interior.

Aun pensando en mi recuerdo quiero truncar lo vivido, o es acaso, que de mi existencia esa estrella no se ha ido.
Recordando esa rosa de mi pasado que hizo templar mi montaña; o ese ocaso de mi vida que dio un final, a una época de mí vivir.

Quiero seguir escribiendo esta oda o fantasía de un pasado lleno momentos, en el recorrido de un pasaje.
Ese capullo, que se cruzó en mis primaveras. En mí silencio, soñador de pasiones que quisiera revivir.
Como olvidar aquella piel, aquella boca y aquellos… besos que brotaban de su manantial. Como poder arrancar su perfume, su voz hecha melodía del pasado en que la ame.

La recuerdo en primavera, en otoño e invierno y siempre recuerdo la rosa del pasado de bohemio.
Como olvidar aquellos amaneceres bellos de recodar. Brillos del nacer de un amor. ¡Sí! Aquellos ojos, besos e inocencia, hermosa de revivir.

Ahora el viento sopla de lo lejano, mis recuerdos que hoy escribo, en el nido que en mi pasado soñé.
Esos ecos de un ayer de juventud que un poeta, grita al mundo lo lindo del amor vivido. Historia de claros u oscuros pasajes de una vida de sueños e ilusiones que quedan en el alma que ama.

Hasta aquí las fantasías y romances de un joven que amo una flor. Que un día se dejó amar.

Categoría: Relatos

→ Leocadio Ernesto Peña Viloria




Sueño milagroso de la Virgen

Ayer, mientras se acercaba la noche y mi cuerpo caía por su cansancio; y el sueño se adueñaba de mí, me fui transportando al mundo de los sueños. Los cuales me incautaron y llenaron de pensamientos confusos.

¡Sí! Pero comenzó mi visión su viaje por el mundo; Donde iba con varios, por caminos llenos de paisajes y sitios soñados. Y una señora compañera del viaje pidió detenerse, y lo hicimos, ella bajo en busca de algo que quería usarlo al final del viaje. Este fue avanzando por el camino lleno de bosques, montañas y paisajes hermosos. Cuando de repente dos rocas inmensas troncaron el camino.

La Señora se quejó por aquello, sin saber que un nuevo destino la esperaba, ella con su gran afán por llegar a un destino. Sin saber que este sueño, en el camino le daría vida Juvenil. Mi sueño siguió confuso, y de golpe viaje al pasado, donde no sé, si vi a mi abuelo o a mi viejo padre cansado, en un mundo maravilloso de su pasado; y comencé a conversar con ellos y conmigo, muchas cosas, que no recuerdo. Pero veía como me enseñaba armas antiguas, casonas viejas, con gente muy unida y humilde. También me pareció ver a lo lejos sus padres e hermanos en aquel antiguo pueblo.
Parecía que yo había viajado al pasado ¡en mundo, no de este si no divino!

Seguí por aquel caminar de sueños difusos que me transportaban a la visión milagrosa. ¡Sí! Un sueño prodigioso en este mundo, a otro celestial. Donde, fue así como de repente en un sitio tranquilo lleno de paz, unión y amor de mucha gente, familiares y otros. Que Se manifestó la virgen, llena de hermosura, brillo, esplendor. Y con unos ojos lleno de luz celestial. Ella bendijo aquel lugar tan extraño.
Todavía yo dude si era una imagen o ella misma, muchos se acercaban a ella en busca de la verdad y el camino correcto.
Yo la sentí, me observe a mí mismo y me llene de una luz interna y note que había rejuvenecido. Observe a mí alrededor a todos los presentes cubiertos de juventud y de luz celestial ¡o será que en cada uno despertó nuestro Dios interno que tenemos!
Así, todos cantaban y compartían su paz y amor mágico.

Yo de repente volví a verla y ¡no dude! Mi ser se doblego ante ella, y llore como un niño. Y le di gracias por darme ese privilegio de verla, sentirla y llenarme de tanta paz.
Seguí, en aquel mundo maravilloso donde yo era un viajero. O tal vez un elegido o la voluntad de mi señor.
Cuando de repente mi madre, mi compañera de viaje, apareció y viendo aquella alegría de todos sé a cerco, ¡pero! su físico era de mi mundo no de mi sueño. La veía vieja, y cansada como ahora; y de repente se acerco a nosotros, y con sus dos manos toco la cara de la virgen y el beso. La magia y la juventud se adueño de ella, se lleno del espíritu de luz y vio cosas que nunca había soñado ni sentido estaba llena de su dios interno.

Pd: No es un cuento ni historia, es un sueño que tuve.

06/06/07 12:37

Categoría: Relatos

→ Leocadio Ernesto Peña Viloria




Dios ilumíname

Tú que estas en el todo del todo, y el único que nos puede llenar de vida, amor, paz, dame ese regalo que tanto necesito y no me he ganado. Lléname de tu luz espiritual, de tu bondad de tu todo. Tu mi Dios que estas en todo; y que muchas veces me olvido de ti, perdona mis tantos errores que tengo, y lléname de tu amor.

Miro el mundo y sin querer veo lo bueno y lo injusto y sin saber cuál es cual y quien es quien. Pienso que tengo razón, en muchas cosas y quiero cambiarlas y no soy cual ni quien para hacerlo; solo tú mi señor me puedes darme el don maravilloso de aceptar tal cual como es, y ayudar como tu mi Dios lo creas. Por eso, te pido que mí, se haga tu voluntad que seas tú que me guíe en mi camino, y me llenes de tu luz de palabras de tu vida de la verdad y me des la maravilla de tus pensamientos que llegan Ami por tu voluntad y yo escribo por tu poder. Sé que me olvido de ti casi siempre, pero perdóname. Sé que lo que hago es pedirte y pedirte, pero, que maravilloso seria que me dieras el don de poder ser las palabras que haces escribir en mí. ¡Dios!.

Tu mi Dios de amor de vida, la verdad de las verdades; yo te pido con mis sentimientos que me enseñes a dar; a amar, y a perdonar a mis hermanos. Yo tu servidor y Admirador, que sueño cada día con tu paraíso maravilloso lleno de sentimientos, pensamientos y palabras hechas realidad que pocos entendemos.

Tu mi Dios, mundo Maravilloso que todos soñamos, sin saber que esa magia esta en cada uno de nosotros, en esos pequeños detalles tan insignificantes, e importante que ponemos a un lado sin saber lo hermoso de la vida; del amor, que nos llena de existencia de sueños. La sonrisa, que te da alegría y esperanza. La paz, que te da todo lo que añoras. ¡Verdad que es maravillosa el mundo de Dios! ¡Sí! Es un paraíso lleno de amor, humildad de paz de cosas mágicas que mis palabras no pueden explicar; pero, sí los sentimientos de un espíritu lleno de amor.

La vida es un encanto que pocos sabemos vivir. Si porque muchas veces pasamos la existencia buscando cosas que al final no son. Sin saber que nosotros tenemos el hechizo, el espíritu dentro de nuestro interior, a y en tu yo intimo esta lo que buscas y quieres hacer de tu vida, y muchas veces haces; lo que quieren, y no lo quieres en tu ser.




Por eso pasas tu existencia buscando un montón de cosas materiales que muchas veces al final del largo camino las obtienes. Y luego miras a tu alrededor ya solo, casado. Y a veces tarde.

Y sientes que has logrado muchas metas pero no has terminado tu mayor meta; tu espíritu interior no ha logrado casi nada que es lo que realmente quieres. Tu amor, tu felicidad, tu paz y con ellos, a plenitud tu salud. Llegas a una etapa de tu vida en que quiere lograr la conexión con la fuente de la verdad de la vida con nuestro Dios que todo lo puede.

Y conoces la vida que quieres; y debes tomarla llenarla de paz, de amor, de la verdad de la vida. De Él; porque solo así la hallaras dando los mejores sentimientos de tu corazón a tus seres queridos a tu hermano, amigo semejante. Y sentirás y veras que dios siempre estará contigo. Amen.

Categoría: Reflexiones

→ Leocadio Ernesto Peña Viloria




Escritos de Leocadio Ernesto Peña Viloria, Page_10

Te encuentras en página 10 de letras de Leocadio Ernesto Peña Viloria.

Leocadio ErnestoQuizás también te interese: Leer poemas referentes al mismo autor. En esta sección recogemos una una colección de poesía de:
Leocadio Ernesto Peña Viloria