Escritos de: Leocadio Ernesto Peña Viloria. Page_8

Leocadio Ernesto Peña ViloriaMuy agradecido, por darme la oportunidad de compartir mis escritos. Bueno como ya saben mi nombre es: Leocadio Ernesto Peña Viloria. Con estudios en la Universidad de los Andes, y el Tecnológico de Valera. No culminados, actualmente soy comerciante de Turismo. Tengo un negocio de Artesanía en Valera- Isnotu, donde se encuentra José Gregorio Hernández. Vivo en este Pueblo de tranquilidad y paz.

Me gusta Escribir: Poesía, Cuentos, Revelaciones, Sueños y sobre todo mis escritos del espíritu de Dios. Me gusta, mucho escribir, y leer libros de auto ayuda. Así como libros de los misterios de la vida y Dios, la buena música de los 80, y toda aquella música con letra y mensajes del alma [...]
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pencilplus32.png Escritos compartidos por el autor. Índice de letras publicadas en esta página. Leocadio Ernesto Peña Viloria.

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Obra escrita de Leocadio Ernesto Peña Viloria. Edición autorizada.

Se durmió mi naturaleza de amor

Se durmió la chispa del soñador y bohemio, la naturaleza del amor, se alejó como el niño que crece y se vuelve joven, que hombre se hace. Porque adormece la magia del entorno de la pasión que nace en la inocencia del niño que crece.

Tonto joven que hombre se vuelve y viejo se hace, apartando el encanto del sentir maravilloso del enamoramiento. De la melodía que despierta las vivencias del vivir con pasión de conformidad.

Estas cayendo en el fondo oscuro y melancólico de la desolación del pensar, porque quieres ser lo que no eres, avivan esa naturaleza endurecida y vive como niño inocente de la vida.

Para que así sientas y veas que vives de verdad. Pon tu mente y alma, a que llegue a tu espíritu para y avive los momentos de locura que no son. Sino amor y verdad que van de la mano.

¡Si! Llega la vejez, llena muchas veces de madures y visión más allá de la reflexión. Pero no le des tanto a tu agitar y aléjate de él; y enfócate a tu mocedad de amor, sueños y alegrías inolvidables.

Y veraz que es, esa, la aptitud que debes tomar en tu vida. Por eso, como olvidar tú primer beso lleno de magia y locura, y las caras angelicales con voz de melodía que cautivaban tu alma.

Y regalaban aquellos soplos asombrosos del amor que tocaba a tu puerta a cada instante de tu ser en tu juventud. Así que despierta el niño que llevas dentro y que se quedó dormido en la naturaleza del amor.

Categoría: Reflexiones

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Percibiendo mis huellas lejanas

I. Cuando me alejo del hombre, que hoy día soy, y me transporto al mundo de mi adolescencia, de mis sueños y amores. Me transformo y me lleno de recuerdos y sentimientos que nunca mueren… Si no que apartamos, sin razón de aquel mundo mágico lleno de ternuras, puras e inocentes. Del rozar de una acaricia, un beso y del montón de sentimientos que brotan de tu manantial de frescura e inocencia.

Que asombrosos sentires, que solo vives a plenitud en tus primeros caminos de enamorado. Sí, solo basta del escuchar melodías pasadas, de tus famosas épocas de amoríos. Como no recordar, tus primeros besos de sabores de encanto hechicero. De que, tu corazón no controlabas, y tu mente muy poco, que lindura de conmociones apartamos de nuestra vida. Porque crecemos, y disque maduramos…

Pero florecemos muy deficientemente, Ya que nos separamos de los sentimientos más puros que un ser humano puede vivir.

II. Seguimos mirando nuestras huellas lejanas; de romances encantadores. Recordando, el sentir del amor y la verdad de la vida. Dibujando en nuestra mente, lo que, en el corazón llevamos. Allí, muy íntimamente esta ese sentir, que te reclama el abandono de la magia de tu ser. Acércate un poco a tu sentimiento, dormido yendo allá en lo lejos de tu niñez o algo más. Para que así, tu yo de ahora despierte y sienta lo divino del amor.
Busca esa flor, ese te quiero y caricia que ensancha tu corazón. Pero, regresan esos sentimientos que te llenan y engrandece tu vivir, no vivas, solo existiendo sin vivir. Añorar hacer de ti, lo que tu ser siempre oculta y pide a gritos.
Que tontada de apartar lo que nos llena, y transporta al mundo que tanto buscamos, donde no es.

Categoría: Reflexiones

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Recordando mí ayer

Una tarde llena de llovizna me acerque a mis cosas del pasado. Y por allá en los baúles viejos, de un ayer de sueños. Observe mi música de bohemio y soñador. De aquellas alegrías, momentos y fantasías de adolescencia, de un joven, que por fuera se fue y dentro está.

Me florecí y colme de recuerdos de mi vida de mi interior joven, que guardaba en ese polvoriento rincón de baúles viejos. Y así fui tomando algunos de ellos, que nunca he olvidado. Tratando de acomodar y ordenar aquella secuencia de mi pasado. Melodías, que siempre en mi mente y corazón tintinean. Y estremecen mi ser de recuerdos, vivencias de pasiones vividas.

Sacudiendo y colocando aquellas letrillas, hechas música. Que arrastran, mi alma y espíritu soñador. Que no agoniza, por aquellos días de vivencias, sueños de melodías de mi existir... Canción de aquella época llena de letra y magia, que despierta sueños y sentires que nunca mueren. Si no duermen.

INSOTU 12/03/2012

Categoría: Relatos

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Sentimientos del espítitu profundo

Cuando el ser humano se llena de pensamientos del más allá del entender de la mente del hombre. Comienza un nuevo camino en el mundo; que no percibe nuestro vivir. Inicias, un sentir de esencia de la verdad de lo infinito de la creación de Dios. Tu mente, que es de este mundo, aborda un sentir de manifestaciones del no entendimiento; del paraíso de luz.
Tu interior, se abre a la verdad de la existencia, tu ser explota en visiones del toque mágico de cada forma de la creación de nuestro Dios. Tú íntimo, o tú niño se llena de cariño, y no de deseos. Tu sentido ya no está con tu mundo, si no con los pensamientos del todo, de dónde venimos.

¡Sí! tu vida sigue en esta tierra, pero comienza a moverse, en una pequeña porción de luz que nos regaló la vida. Que fantásticos sentires, tenemos los seres humanos en los pocos arrebatos. Que Dios nos quita, para darnos, y llevarnos a ver más allá del entendimiento del sentido pero no de tu espíritu. Y así, como seres de tierra que una vez florecimos con el soplo del pensamiento del único que nos dio la vida. Llegamos a sentir y ver un poco más del mundo que buscamos en los lugares equivocados.

P.d Tenemos que tener muy claro, que los pensamientos que plasmamos en nuestro escribir. No son de nuestra inspiración, si no la inspiración divina que toca nuestro corazón.

Categoría: Relatos

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