Poemas de: Joel Fortunato Reyes. Page_23

Joel Fortunato ReyesJoel Fortunato, nació en Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua, México, en 1958 y es Médico Cirujano especialista en Psiquiatría por la UNAM, tiene tres Maestrías en Ciencias Educación, Sexualidad Humana y Educación Especial.

Autor del libro: «Poemas cercanos», Editorial Palibrio. Este libro recoge una colección de 150 poemas de la producción del autor. Poesías especialmente sugestivas que manifiestan profundos sentimientos y preocupaciones del alma y son una vía al interior del sentimiento y pensamiento del hombre contemporáneo donde los límites no se agotan y el lector se transforma en el principal actor y recreador de la obra escrita por el autor [...]
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pencil32.png Poesía compartida por el autor. Índice de poemas publicados en esta página. Poemas de Joel Fortunato Reyes Pérez.

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Obra poética de Joel Fortunato Reyes. Edición autorizada.

Sirvo mudando

(Experimental en Castellano Medieval)

Manavan cada canto fuentes
claras corrientes bien olientes
en verano bien frias
en ivierno calientes.

Podrie vevir el omne con aquellos olores.
Afeitando los campos de diverssas colores.
Ca son las noches luengas,
los dias non tan grandes.
De ceressas maduras los ceressos cargados.
Tenie niebla escura,
sienpre per la mañana.
Tiene las yervas nuevas en el prado ansiano.
El que viene non alcanza al otro que l´espera.
Anda muy mas lozano que pavon en floresta.
Por do yo entendiese que era o que non.
Ca poco e bien dicho finca en el corazon.
¡Pocas palabras cunplen al buen entendedor!.
Doled vos de mi, que bivo en tristura.
En la cueva pobre de la grant llanura.
Falla el leal las puertas cerradas.
Ya los inorantes andan disputando.

Siguiendo las boses pissava camino.
De nuestras virtudes e muy abundante.
En todos sus auctos sea asentado.
E non aya el sesso muy arrebatado.

Non en tanto, nin cuánto, nin en cómo,
del ver non sea al desir diferencia.
Por escudarse, cuando el golpe viene.
Mira prudencia como faz lozana.
Conprensión, Enseñamiento, Cautela,
Soledat, Acatamiento...

E la Templanza et la Libertat.

Si son las que an un nonbre diferentes
son commo cadena
por donde un omme
nonbra.

El su espirar el aire todo encona.
Pero no tanto que quien unas mira
¡Non vea de las otras las pisadas!

E cantemos gracias en alto el amor.
Sobervia, orgullosa, su llama encendida,
con grant abstinencia e duro cilicio
con aspera, fuerte, cruel deciplina
¡ Convierte en virtudes !
Que bive alunbrado
mas que dolencia nin enfermedat
tristeza e amargura, pesar afanoso. ¡ Es su grant fortaleza !

Ca estas virtudes le ponen riquesa.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Alimento inútil

El caldo lacta mieles en las horas
derritiendo labiales los minutos
suculentos acabando las noches
del cuerpo el amor que falta
en el pulso de las gemas a fuego lento
en el frente de la dicha radiante fácil
de lejanías la creciente siente
el sabor sublime del aroma
de las huellas que purifica
¡ Hojas ramas tronco !.

Donde el futuro ya no tiene pasado
Y calla habla grita
Donde el pasado ha muerto ignorado
Ve observa escudriña
Donde el camino no tiene salida
Piso paredes ni techo...
Ni recalienta
Ni entibia
Ni refresca.

El caldo incendiando la lengua
Enmudece el espíritu yerto
Al silencio que es más que fracaso
A la voz que es menos que palabra
Golondrina halcón águila
¡ Lactando mieles de amargura !
Cóndores palomas gorriones.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Plantada

En esa habitación
tan desnuda
estaba ella
sin la cama
sin la silla
en el piso
en las paredes
grandes sombras
indiscretas con la vela
la ventana muy alta solo
viendo con el cristal opaca
sus alas como ramas secas
impacientes a veces no siempre
escondía la noche hasta la mañana
ahora mariposa
mañana palomilla
menos el gris que cambiaba seguido
por el azul verdoso brutalmente ligero
en el techo manchado...

Recuerdo al ruido estremecerse frío
Desgranándose atrevido del silencio
En el patio el árbol esperaba quieto
su vuelo en las hojas el aire helado
Inmóvil desea el agua la raíz del cielo
Del momento que desata los siguientes
sueños de otros sueños en fragmentos
¡ Que duermen en el fondo durmiendo !
al despertarse
flor no era un insecto ni árbol ni nada
que no estuviera bajo sus dulces pies
que nadie le veía todos le decían
¡ Flor, Flor !... Ese era su nombre
Desde que el colibrí huyó y la dejó.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez

Eco introyectado

Porqué mentiré con mi máscara de viento
al corazón del mar en esa estatua
equilibrista del fuego sin remedio
sin el título de ciego por el tiempo
con la venda de relojes en la espalda...

Eco, eco, eco...
Más allá de los recuerdos inventados
en los lirios fantasmales asustados
en la obscuridad bañándose de sol
en la esquina temerosa de los ojos.

Por la piel de otros ecos amarillentos
sembrando sueños en las tormentas
¡ Porqué el eco de la prisa, la sonrisa, eriza !
Al silencio perplejo, perdulario, perdurable,
en la raíz del insomnio de un cráter craso...

Eco, eco, eco...
Tejiendo espejos a una espina
en el metal sudoroso de los perros
en el sonido rojo de la espuma
en el córneo coro corcovado.

Arrastrando grutas en las hojas
del cristal que trepa al tren entrelazado
en el vagón que oculta los instantes...
¡ Del humo brillante, de la espiral filosa !
Por matar con la mentira las verdades indefensas.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Consultando...

¡ Oh, viejo pasado, cuantos futuros ha
el destino incierto perdido !.

Alguien aún se perfuma contigo
en la memoria que nubes teje.

¡ Oh, viejo pasado, recuerdo las flores que se secan y renacen en otras !.

En tanto seco olor al fresco
se mezcle haciendo esperanza.

¡ Oh, viejo pasado, cual mar reciente
vuelves desnudando al tiempo !.

En la memoria lecho de esmeraldas
es la sabiduría que dejas.

¡ Oh, viejo pasado, tiembla ante tí
el presente sin guía olvidándote !.

Herida profunda es la historia
olvidada, ignorada y no asimilada.

¡ Oh, viejo pasado, tu hijo perece
presente sin hacer su futuro seguro !.

¿ Pediremos al cielo reconstruya
la tierra y a la humanidad de nuevo ?.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez

Alegoría fantasmal

Porque los fantasmas temen estar muertos
en la sombra a fuego lento
y andar a tientas, y caerse
sospechando estar vivos
en el crepúsculo que insaciable flota
con la súbita mudanza de las calles
tan raramente muertas entre lo sonoro
a decenas, a millares, siento a cientos...

Incontables las distancias apodícticas
con la imperturbabilidad aturdidora
del dislate en profusión insolente
haciendo del retruécano pomposo arte
y de la insipidez la discrepancia
¡ Del amorfo indisponerse !
Arriscado y denodado entrecortado mascullar
imbatible simulacro del misántropo curioso...

En los clavos enfurecidos del insensible ruego
sin ardor, sin entrañas, sin esperanzas
En los guijarros arándola vehemente
con lejanía, con envidia, con amargura
En los vicios inviolados suplicantes
más recónditos, más ebrios, más puros
En los ritmos rotundos extintos
menos felinos, menos viles, menos tenues...

Los mismos
Espectros
Se imaginan
Falibles
¡Entre premiosidad y facundia!
¡ Y de farruco a figurante !
Alabarda, aljibe, albergue, adverso, afán, adulterado
¡ Símbolo y parábola, y representación, y signo de mil irrealidades !

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




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