Poemas de: Joel Fortunato Reyes. Page_8

Joel Fortunato ReyesJoel Fortunato, nació en Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua, México, en 1958 y es Médico Cirujano especialista en Psiquiatría por la UNAM, tiene tres Maestrías en Ciencias Educación, Sexualidad Humana y Educación Especial.

Autor del libro: «Poemas cercanos», Editorial Palibrio. Este libro recoge una colección de 150 poemas de la producción del autor. Poesías especialmente sugestivas que manifiestan profundos sentimientos y preocupaciones del alma y son una vía al interior del sentimiento y pensamiento del hombre contemporáneo donde los límites no se agotan y el lector se transforma en el principal actor y recreador de la obra escrita por el autor [...]
Leer completo




Esta página incluye los siguientes poemas del autor:

pencil32.png Poesía compartida por el autor. Índice de poemas publicados en esta página. Poemas de Joel Fortunato Reyes Pérez.

Todas las obras de esta colección son propiedad de sus respectivos autores o titulares de los derechos.
Obra poética de Joel Fortunato Reyes. Edición autorizada.

Certeza intransitable

Así
En el grito de la cueva
Están, moviéndose, olvidados.
Los qué fueron peregrinos de la nada
Del nombre qué nadie sabe
En la oculta nube bajo la hierba
En la huella qué liberó su camino
Así
Es
La
Certeza... ¡De intransitable!
Por el destino, que huye descontento
Del hombre genuino, carne del polvo,
En la consciencia plenaria infinita,
Del bosque inventado entre palabras
Una rendija en la noche de ventanas
¡Del ruido qué se filtra a veces!
¡Del sacudir al drama ausente!
En el campo que la gruta sueña
En la orilla del ancho día
Una vez, de pocos sólo, de vez en vez
Al quitar la intimidad de la ilusión
¡Despierta!
Una caricia en la tarde salada el mar
Del huerto, sin polvo, fuente, ni espejo,
Del rostro lucir al viento desigual potencia
En
La mañana bajando su memoria erizada
En la noche por la calle pájaro inhumano
Detrás de la piedra en la pestaña del año
Del rostro olor a duda infame...¡Seguro!
De las campanas penitentes al filo inmóvil
Del milagro perdido en cada aurora
Voz de laberinto de mudas flores
¡Flores marchitas, plásticos metales olorosos!
En la esquina de los ojos del perfume
¡Dónde se ofrecen jardines y letras!
Por
El tiempo que brama en brumas
¡Canciones letales que vibran escuchándola!
En la espera al extremo enlagrimado esperando
¡El pensar del triste pecho, ensueño grácil!
Por la mirada del inmenso porque...
De linternas que germinan apagadas
Los párpados ecos de cada ventana
Al paso del barro por la ceniza
El manubrio incansable fuego
¡Qué parte de salidas cada entrada!
En la cabellera del tinto ardor
De la ciega noche inmensa
Del café qué mira vasos fríos
En la mesa, extrañar de sillas
¡Con las cucharas del recuerdo!
Qué atormenta el desierto azul
¡Sí!___Tan azul como roja sangre seca
De tinieblas del húmedo pasillo
Al consuelo que sin razón espera
De las olas marcar el límite
Y tejer al frescor frágil acero
Entre
La rana del plomo enlodarse
Entre
Las espinas que disecada luce
Intransitable
Certeza
En el llanto de un cadáver olvidado
las retinas fulminan cualquier vientre
del siempre cercano destemple
en la orfandad qué espera el ruido sordo
un rincón enterrado bajo el árbol
del prometido conmover al cielo
sobornado del arrepentimiento hambriento
por cada marchitar de orugas humilladas
del gesto distante de la calle sola
Por
¡Dónde tanta calma borrada gime!
En tanto espera yermo el reflejo
El espejo de sueños hechos tablas
¡Dónde se sigue encubriendo al viento!
En la orilla evidente del vacío secreto
Esa qué es intransitable certeza
¡La piel del hueso espejo!
Por la luz que ciega tejiendo sombras
La impía ingenuidad del reclamo justo
¡Al ver qué la duda implora solo vapores!
En la noche a cada paso de almohada
Estando bajo la cama herido el piso
¡Del perdón con saña enamorado!
¡Del cultivar cobijas ignorantes gozando!
En el sudor salido en otras pieles
Muy ajeno al dolor que extraña el cielo desconocido... En la grieta incólume impaciente!
En el ruego polícromo del paraje al que sacude

La certeza
Imposible
La sinrazón penetrando
Intransitable embeleso
Del paraíso al qué se cree tener derecho...

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Endilgar y enguirnaldar

Por ahí donde la playa camina
el sol
sale
al peinar
el viento la brisa la ola el cielo
por la falda
provocativa
del volcán
a lo lejos
del alma
del desierto en una gota de sed
de arena de sueño que va cayendo
de la tarde más lenta que calma
clamando claro al clavo clemencia...

Para
La
Amarilla ansiedad de la madera
a su manera
triste hambre de cuchara
encapsulada en broches de plata
con el rencor de las cadenas
en las caderas arropadas
de las calderas infaustas
y los siglos enterrados
en el polvo helado y humillado...

Por endilgar al aire las frágiles montañas
Por enguirnaldar al agua por ser húmeda
Por endilgar al susurro los ecos infernales
Por enguirnaldar al epílogo por ser último

En las caderas
dispuestas
cazadoras matutinas
del mínimo
labio insurgente
del callejón elevado
del perfume acariciado
del néctar nacarado
andando entre campanas
enterradas
por estrellas
tejedoras
de los lutos inagotable
lavandera
del destierro férreo
color de sonrisa
en la cintura
de espuma y cicuta
y otoño radiante
plantado en plata verde
cicatríz
de cobre
solitario
de mercadería iracundo
pobre lingote... Endilgando a caña y sol la nieve dura del rojo lumbre
por donde la tempestad obscura mira la usura la cábala y la droga daga
del perfume desnudo en la espesura del borde verde pavoroso en la
sonrisa del colmillo en la garra erizada del beso al escultor de huecos...

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Vínculos poliédricos

Beatíficos
En las blancas noches sin tarde
Porqué a las estrellas bebe
de las futuras frutas furtivas
el inexorable tiempo del humo
en los primeros ojos del sueño
de la vida...¡Ámbar ebrio!
en las palabras brisas del áspid
del rostro embriagador vacío
vínculos de metalurgia...

Poliédricos
Saltan
Los misteriosos relojes
Al oblicuo diapasón avieso
Al fondo del aroma diáfano
En los vientos anudados de placer
En el cabello arbolados de dolor
Por el rubí de copas caballerosas
Por la primavera frágil insatisfecha
¡Quebradizos vínculos a lo lejos!

Vínculos inestables brillan briosos
En las campanas de voz embriagada
disolviéndose a lo lejos
en abismo inútil
arrojan azulados
instantes
calcinados
agridulces
vinagretas
agrietadas... ¡Poliédricos vínculos poliédricos!

Disperso el mar en una gota
Del poligonal soñar apasionado
Entre polifónico aliento enardecido
Por la piel polifacética diseminada
En la contracción del mismo suelo
Las veredas bajo el agua pulen
En la rueda del sacrificio rauda
con la cauda existencial de madrugada
una luz inútil brilla lento, al gris del tedio,
cruel, sin esperar ya más...Flamas ni poligramas.

Vínculos por la blanda voz de flautas
Poliédricos al humedecer al fuego cenizo
Vínculos por la esencia colgada del canto
Poliédricos lejanos amando al eco ligero
Vínculos al suave acento qué dulce brilla
Poliédricos por el sol ligero de humildes
En la noche agreste del astro pródigo
En la tarde poblada del olor de flores
En la brisa seca del recuerdo renacida
En la nube qué el viento inmóvil baña...

→ Joel Fortunato Reyes Pérez

Ganas...

Cuando el agua bebe la sed del sol
El fuego incendiado apaga la ceniza
Parada en las alas rojas del aire
La lluvia toma una siesta
En una gota un día una hoja
Del libro inseparable de la vida
Con el paisaje desprendido de la noche
En las tumbas salvajes de la piel
De la blanda desnudez de la calle
De la puerta vacía de la luna
De la casa llena de la muerte

¡ Ganas... Si perdiéndola aprendes !
¡ Ganas... Si olvidándola recuerdas !
¡ Ganas... Si meciéndola enterneces !

Por el campo que sangra en la tarde
¡ Dad !... Alimento a las nubes
Dad, dad sustento a los granos
Dad, dad fuerza a las almas
Dad, dad impulso a los sueños
Con los días los meses los años
¡ Ingenioso inmenso inolvidable !
Un espejo se refleja en otro
Un año se abona en otro
Una vez se cultiva con tino
Una vez de muchas muchas... ¡ Ganas !.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez

Con los anhelos...

En el camino fugitivo corre el fruto
pensativo con la sombra dialogando
del último dolor del aire duro
entre la noche de flores vanas
¡ Que en asechanza atisban tibios !
al siniestro abismo del destino mudo
porque el fiero impulso salta dulce
al pico presuroso del clarín bastardo
la vista turbia que enternece frágil
la piel desnuda que adormece ágil.

¡ Con los anhelos con los anhelos !

Vengan los primores de los álamos cantores
Vengan los amarillos de las tardes tibias
Vengan los maderos de las ruedas raudas
Vengan los recuerdos de las arpas nobles
¡ Que luzcan las playas su mudez azul !
Y el rojo espere con pies ligeros
Y el verde arrastre con luz sereno
Y el blanco nieve de miel la vida
Que quiere con los peces hacer nido
Que quiere con las nubes hacer cielo

¡ Solo con los anhelos solo !

Y con los anhelos viejos hacer nuevos
los viejos cielos olvidados
entre los anhelos perdidos
entre los horrores vividos
entre los ataúdes tejidos
nadie ya lo duda ahora
nadie ya espera su fin
nadie ya se alegra hoy
de los viejos cielos yertos
de los nuevos anhelos perdidos...

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Declinando

Declinando...
Esperan las gotas un desierto perdido
tejiendo sonrisas al viento,
acariciando recuerdos para la ceniza,
los abúlicos regresan a sus cloacas
en este lustro que se iguala
a la decadencia de los escombros
y los esbirros lamen sus escamas,
la obscuridad se desnuda fastuosa
compadécete ya, inframundo,
y sumérgete, ácido, en el hielo podrido.
El cielo desgrana las pestañas de cada hueco,
y anuda el vuelo de fuego en la nieve,
destrozando al vacío con saliva.
__ Quedamos con el futuro inicuo
cultivando al taimado subsuelo.
__ Quedamos en el aire
amedrentando jirones del alma.
__ Quedamos en la tumba
de la esperanza yerta hecha olvido.
__ Quedamos en la piel del ayer
sin los huesos del agua
con el espíritu vacuo umbrío
para esculpir al oprobio
o al pletórico desconsuelo
para que promulgue nuevas avalanchas
y ostentoso desgaje al ultraje
que después envidiarán las palomas.
Inclinándose de nuevo ante otro caso
deformando realidades enroscadas en monedas,
desplazando al espacio entre las cejas,
puertas cerradas, lenguajes escarpados y
las sonrisas sin el cotejo del espejo.
Por estos desiertos atrapados en una gota
están declinando ampulosos y pedantes
al polemizar las madrigueras
con sus vulgares atildados
abejarucos por cariar, roer y escoriar,
la desgracia programada en el tuétano del embuste.

→ Joel Fortunato Reyes Pérez




Poesía de Joel Fortunato Reyes Pérez, Page_8

Te encuentras en página 8 de poemas de Fortunato Reyes.

Fortunato ReyesQuizás también te interese: Leer escritos referentes al mismo autor. En esta sección recogemos una una colección de letras de:
Fortunato Reyes Pérez